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CÓMO EN UN SUEÑO

  • Foto del escritor: Felipe Herrera Millan
    Felipe Herrera Millan
  • 22 ago 2025
  • 2 Min. de lectura

Cómo en un sueño sin yo esperarlo, te me acercasteis, aquella noche maravillosa tú me besaste, en el hechizo de tus caricias había dulzura y en esa entrega de tus caricias tibia ternura, pero el destino marca el camino que nos tortura y entre mis brazos quedó el espacio de sus figuras. Y desde entonces las estoy buscando para decirles que como un niño cuando se fueron me quedé llorando.

Pude ver a la abuela escribir en su despacho. Desconozco cuál es la sentencia de las “ abuelas peligrosas “ , en caso de que exista, pero tengo claro de lo que hay qué hacer es proteger a esas ancianas para que puedan morir con dignidad en el barrio que hoy se cae a cachos que las vio nacer, y no en uno completamente distinto que las ha convertido en unas narcotraficantes. Y me llevó a pensar que, aunque hablamos mucho de pensiones, sustitución y pérdidas de nuestros valores, no es hasta que una se dispone a hacer como ellas, cuando descubre la magnitud del problema, que no es otro que haber abandonado a esas pobres viejas. Se comenta que llevan muchos años viajando por varios países del mundo alimentando a los más vulnerables. Ahora bien, los jueces terminan diciendo que hay que respetarlas. Y en este punto es dónde yo veo la contradicción, ya que otra vez nos dejamos llegar por las leyes. Porque’ no se les deja que actúen de la manera más natural de su edades? En lugar de alejarlas de su entorno y dejarlas seguir su curso de manera plena, por ello no las pueden cerrar sin posibilidades de defensa, la acusan de decir que le han quitado la comida a los españoles para dárselas a otros, cuando en España también hay pobres. Pero por ello mismo no podemos engañar a los lectores, limpiar sus imágenes y dando falsas razones para explicar la manera de proceder de las abuelas peligrosas. Es un honor verlas entre las personas más que y a la vez realizando algo lleno de sentido, y a la vez defendiéndose de antemano, utilizando razones en la que no creen y alejados de la verdad, pero que saben que los más vulnerables asumirán como buenas acciones. El poder judicial abre otra investigación a las abuelas peligrosas en una causa contra el magistrado, que no cumplió el plazo para prorrogar una instrucción que acabó archivándose por este error. Cómo un sueño.


Ahí lo dejo.

 
 
 

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