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HABÍA UNA VEZ UN CIRCO. LO QUÉ TODAS LAS FUERZAS TIENEN EN COMÚN

  • Foto del escritor: Felipe Herrera Millan
    Felipe Herrera Millan
  • 1 sept 2025
  • 3 Min. de lectura

Hay otra vez un circo, ahora Nicolas maduro ha llamado a filas a casi cinco millones de personas, dice él de voluntarios, reservistas y militares para estar preparados, preparados, para qué? No habrá ningún escenario de guerra. Y por si queda duda de ello, ha utilizado a la televisión estatal para mostrar una exhibición de fuerza de su Ejército con las caras maquilladas al estilo de escenario de Circo, como si fueran a combatir inmediatamente. Dice; hoy somos más fuerte que ayer. Cuándo han sido fuerte? Ni cuándo la historia de Simón Bolívar. Nadie en el mundo se toma en serio ni a unos ni a otro de los dos cuáles presidentes, expertos en montar circos cuando un tribunal de apelaciones anula los aranceles de Trump. Sin duda, el filón inagotable de este circo al estilo de Shakespeare, cuyo poder para transmitir la personalidad de cada uno de los presidentes que están más allá de la credibilidad, continuarán cautivando a sus públicos, a esas masas cretinizada que se presta a sus juegos, al menos durante los cuatro años de mandato de Trump, mientras continúa surtiendo su efecto inspirador en aquellos acontecimientos de la Primera Guerra Mundial que, tan parecida a la guerra de GILA , aún inundan la sonrisa que está en todas partes. En La Casa Blanca, y ahora en Miraflores ( Venezuela), en cuyas fatales redes de insensatez odios por los mismos desatados se hallan en el principio de equivalencia, y en el reside la contrariedad sobre cómo es nuestro mundo. Qué busca Trump la verdad, sin aferrarse a dogma preconcebido alguno; es, de algún modo, el juez de la contienda? Vamos a tratar ahora de entender este montaje tan simple y extraordinario, a la vez en una versión Shakespeare, casi teatralizada, apta para todos espectadores entendidos, está puesta en escena es realmente absolutamente contraria a la realidad conocida. En apariencia ; Trump lleva razón y lo que persigue es muy especial, es de naturaleza muy distinta a la de todas las demás. Puede mutar y a la vez él, convertirse en el que quiere llevar la bola’ a su terreno. Pero qué al mismo tiempo, le ciega por completo, y anula cualquier otra consideración que pueda hacerse con el tema. Preso y en la misma autocomplacencia, queda anclado en lo accesorio, y es del todo incapaz de captar la verdadera esencia, lo fundamental y lo que realmente importa. Qué no son aquí las diferencias precisamente, sino lo que todas las fuerzas tienen en común. EE. UU. dice tener las pruebas de que Venezuela es una narco dictadura dirigida por Nicolás Maduro. Así lo confirmó las causas abiertas en tribunales estadounidenses que lo acusan de narco terrorismo, conspiración y secuestro. La Fiscalía de Estados Unidos, lo han señalado como jefe del cartel de soles, una red criminal que, con apoyo de altos mandos militares. Utilizó al Estado de Venezuela para traficar cocaina y blanquear dinero y que ha sido declarada organización terrorista internacional por EE. UU. A esta red se suman familiares directos del dictador. “ Los llamados narcosobrinos “ ; Efraín Campos y Franquis Flores, esposa de Maduro. El secuestro de ciudadanos estadounidenses y la infiltración del tren de Aragua completan el cuadro de una maquinaria criminal trasnacional. Después de haber intentado infructuosamente reducir reformas democráticas en el país. Trump ha ordenado un despliegue naval en sus costas y parece dispuesto a tratar a Maduro como hizo EE.UU con el panameño Noriega en 1989. Había una vez un circo. Lo que todas las fuerzas tienen en común.


Ahí lo dejo.

 
 
 

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