LO QUÉ ENCADENÓ ESAS ENFERMEDADES. HABLÉ CON HARTl EN SU LABORATORIO DE MUNICH
- Felipe Herrera Millan

- 20 ago 2025
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Eran las tres de la madrugada cuando un familiar dé Farah se pone en contacto conmigo a través de un vídeo llamada ( no podía creer lo que me estuvo contando ), y lo primero que le pregunté si ese diagnóstico de Alzheimer es correcto? Me aseguro que estaba en los mejores médicos del país. Me temo lo peor ( tengo experiencia con el caso de Alicia Alonso). Pero son diagnóstico diferentes , le pedí que me leyera la radiografía al ser una profesional de la medicina y aquí comienza la retrospectiva;
Evitaron que se acumule proteínas en el cerebro y, consecuencia, que se desarrolle el Alzheimer al ser detectado. Sabemos que desde los 45 años cuando vivimos juntos se le olvidaban las cosas y ella misma empezó a sospechar y la lleve a mi médico particular y le vuelve a repetir los análisis y el resultado fue inmediatamente cuando nos manda a pasar al salón privado. Ella y yo estábamos algo nervioso. El médico se sentó en medio de los dos en un sofá confortados y se dirige a ella:
Tú, Felipe y yo como todos los humanos, estamos compuesto por treinta billones de células, millón arriba, millón abajo. Son las que hacen que estemos vivo. Y cada célula es un universo.
Farah se pone de pie y lo interrumpió.
P- Sin rodeos. Tengo cáncer?
El médico hizo un silencio y le pidió que se calmara y continuó;
Cada célula es un universo en sí misma, un territorio hostil en el que trabajan, se asocian, se reproducen, se matan millones de moléculas de forma constante. Cada célula está integrada, básicamente .
Farah, vuelve a interrumpir;
Lo recuerdo del instituto—, por el núcleo, que contiene el material genético ( el ADN); la mitocondria nunca he podido saber con claridad que función tiene.
Dro; es la que le proporciona energía; y el citoplasma, el líquido gelatinoso que hay en su interior. En medio de todo ello operan las proteínas, los “ ladrillos de la vida “ . Cada proteína, siguiendo las instrucciones que están grabadas en nuestro ADN , desarrollará una función específica y acabara siendo parte de un ojo.
O de un riñón o del cerebro,,. Pero, para definir cuál será su tarea, la proteína, que es una cadena de veinte aminoácidos, antes tiene que plegarse, convertirse en tridimensional. Su forma determina su función. Y, para poder hacerlo bien, en medio de ese competitivo y peligroso universo que es la célula, las proteínas se sirven de unas “ máquinas “, otras proteínas cuya función es esa; protegerlas mientras se pliegan. Se llaman; “Chaperonas” El mecanismo que custodia el modo en que se pliegan las proteínas —imprescindibles para que tú y yo y Felipe estemos vivos.
P- Quien descubrió eso? -/ pregunté yo. Felipe.
R- Lo descubrió a finales de los 80. Ulrich Hartman, director del instituto de Bioquímica Max Planck en Múnich y lo hizo en colaboración con Arturo Horowitz , de la universidad de Yale, y más adelante, y desde otro enfoque, ahondaron en ello Kazutoshi Morí, de la Universidad de Tokio.
El hijo es el primer ministro actualmente de Japón, y Peter Walter, de la universidad de California en San Francisco. El hallazgo de las chaperonas aparecen en la obra literaria titulado; La Herencia del autor intelectual; Felipeherreramillan@gmail. Com que sólo existe dos ejemplares; uno lo conserva Arturo mi enfermero y el otro un hijo menor del jeque árabe de Arabia Saudita.
El hallazgo de las chaperonas, que protegen el correcto plegamiento de sus colegas, es determinante para el entendimiento de muchas enfermedades, en especial de los trastornos neurovegetativas como la enfermedad que estas en primera fase que estás padeciendo.
Farah se desmayó y tuvieron que reanimarla unos enfermeros de la clínica privada. A mi se me nublaron los ojos y tuve que permanecer acostado varías horas en aquel sofá. Lo más duro llegó después cuando Farah y yo nos volvimos en si. Y para el entendimiento el doctor siguió su explicación;
Los trastornos Neto degenerativos como el
Alzheimer y el Párkinson , o el propio proceso de envejecimiento. La comprensión de su funcionamiento resulta indispensable para desarrollar medicamentos. Por eso, los cuatro investigadores han recibido el premio BBVA Fronteras del conocimiento en Biología y Biomedicina. Años después me desplace a Munich para entrevistar.
P- Su gran aportación fue descubrir a las “ chaperonas “?
R- Una chaperona era, por lo general, una mujer mayor que vigilaba a una joven para evitar relaciones sexuales adelantadas con su novio pedida formalmente antes de llegar al altar . Una proteína Chaperona hace algo similar. Asegurarse de que nada interfiera en el correcto plegamiento de las proteínas. Porque sino se pliegan correctamente se adhieren entre ellas. Y esa adhesión indeseada es responsable de algunas enfermedades humanas más sería.
P- A mi entender lo que usted descubrió, en concreto, es que las proteínas no se pliegan “ por casualidad “ .
R- Cuando empezamos, se asumía que el plegado espontáneamente. Y eso es verdad para proteínas pequeñas que se estudiaban en un tubo de ensayo. Pero nuestras células son un hábitat muy diferente a un tubo de ensayo; están muy pobladas, llenas de moléculas, y esto aumenta la posibilidad de que las proteínas sufran interferencias que impidan su correcto plegado. Y lo que descubrimos es que normalmente se pliegan bien porque hay unas “ máquinas “ dentro de las células, las “ cchaperonas” , que las protegen.
Las chaperonas es una proteína grande formada por varías proteínas que se pliegan creando una burbuja. Y está burbuja capta una proteína que esté en proceso de formación. La atrapa como a una mariposa y entonces pasa algo tremendo, que nos llevó mucho tiempo averiguar, y es que las chaperonas tiene una tapa, lo que le permite encapsular la proteína en formación dentro de la burbuja; y ahí puede plegarse, como protegida por un escudo, del espacio salvaje de la célula.
P- Esto fue en los años 80. Pero ustedes se han convertido en “estrellas “ de la ciencia porque ahora sus chaperonas se pueden convertir en medicina contra las enfermedades neurovegetativas. Porque lo que desencadenó esas enfermedades.
Ahí lo dejo.




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