LO QUÉ TE QUEDA POR APRENDER
- Felipe Herrera Millan

- 14 ago 2025
- 3 Min. de lectura


Lo que te queda por aprender con el tiempo empezaras a entender que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar eso es sólo cosa de almas grandes, hechas de amor que si has herido a un amigo probablemente la amistad no será igual muy probablemente. Con el tiempo te darás cuenta que aunque seas muy feliz con tus amigos algún día llorarás por aquellos a los que dejaste ir. Te darás cuenta que la experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Con el tiempo comprenderás que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen, ocasionaran que al fin no sean como esperabas. Lo que te queda por aprender. Cuando Margot regresó a su casa, en su rostro reflejaba el miedo y el resentimiento; abrió las ventanas para que corriera el aire fresco de la mañana, sin saber lo que buscaba y deseando encontrar nada. Cuando estuvo satisfecha de que su nieto no había hecho nada execrable - por lo menos que nada hubiera dejado huellas visibles —, cerca de la media noche caminó hasta la mañana siguiente al volver allí estaban todas las amigas y les invitó a un desayuno — Está bien, dilo de una vez.
— Qué te digo? Pregunto Margot.
—El nombre de ese “ sopla tubos “. Cómo se llama?
—Mandinga.
—Nadie ha oído nunca ese nombre!
Clara le explicó que, en Mandinga es un dialecto africano, quiere decir “ siéntate y quédate quieto, lo que, a su vez, significa que a ese joven nunca lo venderían, como a sus otros dos sobrinos. Más tarde, las abuelas peligrosas se animaron a caminar un poco más para ver cómo se sentían, pero a Noelia el pie izquierdo le seguía molestando, por lo que se sacó de la mochila un ungüento de aceite de cocodrilo antes de volver a ponerse el zapato. Se sentía mejor y charlando amigablemente sobre el juicio que estaba a punto de celebrarse.
—-Porqué el juez denegó el informe que pidió el fiscal general sobre el borrado de mensajes en su teléfono móvil?
— Esa misma semana una prueba o indicio utilizado contra el marido de Noelia y en el auto de procesamiento del fiscal general apareció la prueba de que el sobrino de Margot es su hijo biológico, se ha dado por consumado sin haber acreditado unas pruebas de ADN, en efecto, el teléfono móvil era sometido a un barrido regular periódico, según solicitó la defensa del imputado. Se supo que de unos largos mensajes de hasta la hora de la comida. Después los borraba, y ya era el momento de reunirse con los otros para escuchar al saxofonista. Su música hacia que aceptara estar con los demás. El juez asume como un hecho en su auto de las mismas transformaciones de sus diligencias previas en procedimiento abreviado. Luego puso dos más por el tiempo que llevaba en ese lugar y finalmente ha hecho desaparecer de sus dispositivos móviles cuánta información pudiera ver en ellos, lo que, al ser así, gracias a ese aseguramiento de prueba que se tuvo presente desde el primer momento. Debería haber esperado hasta saber más acerca del marido de Noelia cuando la luz del crepúsculo asomaba por la abertura. Margot, y las demás habían oído, el sonido un extraño cuerno. Y antes de que pasara mucho tiempo oyó las voces de los negros de aquel pueblo y les llegó el olor a Bacalao, eran los mismos espasmos de hambre se mezclaban con los fuertes latidos de su corazón, podría haber permitido acceder a una información, relevante presumiblemente, como apunta a ello la propia circunstancia de hacerla desaparecer, quedando con ello frustrada una parte de la investigación que podría haberse acordado y ser útil, sobre el material que se pretendía asegurar para un eventual análisis. El saxofonista se quedó quieto, haciéndose el dormido, hasta que le asestaron una patada en la rodilla. Con todo, explicó que él procedía, habida cuenta del carácter sensible de la información que aún barrido regular que se almacenaba para borrar esos datos de su teléfono móvil. Las abuelas peligrosas de esa fracción que triunfará independientemente están dispuestas a luchar hasta morir. Y lo que les queda por aprender.
Ahí lo dejo.




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