NUEVA EN ESTA PLAZA
- Felipe Herrera Millan

- 13 ago 2025
- 3 Min. de lectura


Tú cara me suena, tu no eres la señora que el hijo la abandonó y después te fuiste a Jovellanos a ocupar la vivienda de la difunta Eulogia ?
R- Soy yo misma, me quedé sin la vivienda después del ciclón, lo he perdido todo. Allí no quedó nada. Me visitó unas abuelas que van de donantes por el mundo, unas extranjeras, en dar unas donaciones y van corrigiendo mentalidades en busca de formar un ejército de viejas de fin de siglo , asíncronas y abriendo nuevas vías para derrocar a la tiranía, planeando importantes desafíos. No es el único avance interesante hasta ahora, lo que no se comprende porque han elegido formar un ejército internacional con ancianas y ancianos que ya estamos en retirada. La fuerza de las ancianas no siempre puede estar a la altura, no corresponde con la precisión deseada y lo único que nos queda es la perseverancia más nítida de viaje hacia el cielo.
Las abuelas peligrosas han irrumpido con fuerza en residencias de tal trascendencia como las mediadoras de cualquier ONG o instituciones de estados o religiosas, sus insistencia ahora mismo han repercutido en otros ámbitos con el fin de hacer una revolución más grande que esta, y tal vez diez veces más rápida. El principal sustento en que se apoyan son en los ancianos y pasar por la equiparación del intelecto humano.
En este punto habrá que preguntarse; qué intelecto nos puede quedar a la altura de los años y que esta pueda ser considerada a tomar el control?
R-Uno principales temores en torno al derribo de la tiranía está relacionado con el impacto de estas abuelas peligrosas en la inestable de muchos sectores. Por desgracia campos como el de la agricultura, la Salud pública que ya se han visto afectadas por las declaraciones de médicos cubanos que se inventaban los pacientes, dado que estas abuelas peligrosas ahora están empezando a sustituir las funciones de miles de instituciones. Así, aunque algunos expertos aseguran que no tenemos motivos para temer. Sin embargo, creen que esto funcionará por un tiempo limitado y bajo la visión están las instituciones muy ocupados y, por consiguiente las abuelas peligrosas podrán ejercer papeles de liderazgo a nivel internacional y más ahora que culpan al capitalismo y a la avaricia empresarial, estos dos conceptos provocan que las empresas quieran reducir costes a cualquier precio, como es en consecuencia directa de ello; los hogares de ancianos, consideran que el verdadero proyecto es la tardanza en fallecer y, por consiguiente buscan alternativas para de una manera u otra forma para deshacerse de ellos. La verdad histórica que exponen las mismas
abuelas peligrosas es que; los líderes internacionales y los ejecutivos inmorales deberán urgentemente ser reemplazados por el conocimiento de estas abuelas peligrosas, ya que se considera que es la única forma en la que conseguiremos que la humanidad prospere. En líneas generales, sus posturas es clara. Si los líderes no las reconocen perderán este momento sus oportunidades y en los próximos años serán un infierno y su principal objetivo es desplazar a millones de trabajadores cualificados que van a las oficinas a tocarse los huevos . A diferencia de anteriores innovaciones, que afectan sobre todo a empleo manual, esta transformación amenaza directamente sobre todo a los profesionales de clase media. Este ejemplo de las abuelas peligrosas ilustra cómo la automatización ha reducido drásticamente la necesidad de personal, incluso en áreas complejas. Nueva en esta plaza también unas vecinas de Jovellanos que venían todas las mañanas, a los pocos días, de llegar de la capital, la que acudió a recibirla le mostró el patio, y pensó que debía estar al tanto y mirar de vez en cuando como salían a la superficie los cadavéres enterrados en las prácticas de brujería, poniéndose en la cerca, como si quisieran escapar de ese lugar igual hacia Africa. Cuando pasó el ciclón y estuvo a punto de marcharse, se detuvo, miró a su alrededor, puso el bulto en el suelo y pudo observar que alguien se lo acercó hasta la salida en señal de que ya era hora de que se fuera. Estaba claro de que ese espíritu le estaba indicando el camino. Últimamente había estado más débil que de costumbre al no imaginar que le esperaba en su nueva andadura. A medida que pasaba el tiempo, le iba dando muchas más cosas que las que podía imaginar. Le pidió a la psicóloga Clara que la acompañara al médico de cabecera, los malestares venían en aumento, al parecer estaba padeciendo del mismo mal de la doctora y psicóloga Clara; tiroidea. En el capítulo 24. Pueden leer el resultado que fueron los mismos.
Ahí lo dejo.




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