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QUÉ TE PARECE?

  • Foto del escritor: Felipe Herrera Millan
    Felipe Herrera Millan
  • 13 ago 2025
  • 2 Min. de lectura

A comienzos de ese mismo año de la llegada al hogar de ancianos, a cuatro meses después nació un varón, hijo de su hijo que se fue y la había abandonado. Ella la nueva en esta plaza, por supuesto que no lo rechazó ni a su madre tampoco. Lloraba con todas sus ganas pidiendo que se fuera a vivir con ella. Las dos se abrazaron y a la vez rieron de alegría en ser el primogénito nieto y varón , a la vez presagiaba recuperar a su hijo. Faltaba media hora para que llegara el momento de partir. El aire fresco de la mañana corría por el hogar de ancianos, mientras ella empezaba a llamar a las demás ancianas y en un abrazo despedirse de todas. Al subir al vehículo. Una voz indicaba el camino. A la estación y pronto llegarían allí. A la llegada ella le enseñó toda la casa y le dijo; está es tú habitación. Mientras tanto se recuperaba del parto, la abuela se había encargado de cuidar a su nieto. Pero pasaron unos meses y su nuera ya estaba recuperada y lista para recomenzar las tareas. Llevando a su hijo en el cochecito a todas partes acompañada de su abuela. En el paseo el aire traía fuerte fragancia almizcladlas de ese lugar, que se confundía con el perfume de los árboles de eucalipto en áreas sembradas a ambos lados de la casa. Una noche, varias semanas después, cuando la abuela se durmió, sentada a la mesa, después de dormirlo entre sus brazos, su nuera la despertó para que fuera a la cama. Por fin estaba a punto de llegar la sorpresa. Alguien llegó con la noticia a la casa, al comunicárselo a su mamá, después de abundantes lágrimas, con lloriqueos, su nuera le imploró que le permitiera el reencuentro con su hijo y el padre de su hijo y su marido que estaba a punto de llegar a casa desde los Estados Unidos después de que la abandonó hacia más de tres años. Y sin dejar de parpadear se pusieron las mejores galas y en el último momento terminó de ayudarla a vestir juntas a tiempo para recibir a su hijo que, desde que llegó se fundió en un abrazo a su madre, esposa e hijo-, el viento amontonó el lugar de aire fresco, y en algunos lugares cubrió los caminos de pétalos de rosas. Qué te parece? .


Ahí lo dejo.

 
 
 

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